Necesitamos más Republicanismo

por Dr. CARLOS A. OULTON

El improcedente y desafortunado comportamiento y asistencia del 13 de abril frente a los tribunales de Comodoro Py de la ex presidente, que confundió el presentarse a una citación judicial con ser oradora de un acto político, refundacional de la década perdida, más aún, proponiendo la formación de un Frente Ciudadano, demuestra que si no se respetan las instituciones volveremos al pasado: escribanía del parlamento, autocracia, zonas liberadas… Los argentinos (al menos el 52%) logramos desalojar del gobierno a los K, de la decadencia y violencia mostrada ese día frente a Comodoro Py muy barato: por ahora con una simple elección. La arenga típicamente populista de la ex presidente mostró de qué se liberó Argentina.

La demagogia es el arte de tratar de ganar la confianza del pueblo con métodos engañosos, fraudulentos o estafadores y lleva al populismo que se instala en sociedades exhaustas por crisis económicas, con secuela de pobreza, desempleo y cierre de fuentes de trabajo (solo va quedando el empleo público).

Este ejemplo me lleva a pensar que el eje que debe ordenar la discusión política debe ser Republicanismo vs Hegemonismo (populismo de izquierda o derecha), es decir la cuestión de calidad institucional y control del poder, como garantía de las libertades públicas.

Ninguna persona bien informada puede desconocer la involución relativa de Argentina.

El país que luego de la caída de Rosas, dio un salto extraordinario hacia delante, hoy desde hace 7-8 décadas marcha sin pausa en dirección contraria. ¿Y porque? Hay múltiples causas dirán, pero pienso que es consecuencia de los devastadores daños del populismo. Los que mandan se alejaron de políticas sensatas y se dedicaron a destruir riquezas acumuladas, y peor aún impedir la creación de nuevas riquezas.

¿Y ahora como invertir este proceso?

Las cosas no van a cambiar de un día para otro, porque el PRO, CAMBIEMOS llegue al poder. No hay milagros. Todas las cosas cuestan, nada se hace de un día para otro. Hay que reconstruir a pasos sucesivos, no con cambios inopinados. No pretender en poco tiempo exigir al nuevo gobierno tanto. Esto se resuelve con años de transparencia y buena administración.

Se trata de procesos y no de actos. Hay que vivir en el marco de la Institucionalidad: políticas de estado, salir de la tradición populista de reelecciones. Trabajar por un Estado lo más fuerte posible y un mercado lo más grande realizable. Estas proezas exigen que sus fundadores, en algún momento cedan el paso a sucesores coincidentes. Quizás entre nosotros Urquiza, Mitre, Roca. Una de las diferencias entre políticos y estadistas, es que no se debe apuntar a la próxima elección sino a la próxima generación.

Hay que ser capaz de imponer una posición política a las apetencias y reclamos de tipo sectorial sindical, empresarial y personal. Las corporaciones no conllevan una visión nacional.

Hoy Pro, Cambiemos debe ser: Equilibrado, extremando defensa de las instituciones sin ser ferviente anti K (existe desde el año 1955, un antiperonismo fuerte que sólo sembró de más peronismo, no parece ser la receta entonces); Paciente: defender las Instituciones sin componendas de toma y daca (el nombramiento de Echegaray en la AGN, con el voto de Michetti vicepresidenta y de Frigerio Ministro del Interior) y creo que las últimas votaciones en ambas cámaras muestran que comienza la borocotización de muchos de sus miembros. Más aún, Pichetto, jefe de bancada en senadores del kirchnerismo, declaró, que estuvo obligado a no pensar y respetar directivas desde el ejecutivo; Propositiva: mejorar la calidad de vida, el medio ambiente, la gestión; y Programático: ser un país diferente al del populismo nacionalista industrialista.- En los países en que la pobreza, la miseria, y la gran corrupción son excepción y no la regla, hay principios que imperan: organización de capitalismo abierto al mundo, basados en servicios y sociedad de información, organización estatal de respeto a las Instituciones Republicanas, sociedad política estructurada en derecha e izquierda o si se prefiere Republicanismo o Hegemonía (no es posible la existencia de más de 700 partidos políticos, con fines espurios y menos aún, si tienen que ser financiados desde el estado) y alternancia de gobierno: hay que diferenciarse del gobierno anterior, que fue superlativo por el relato, por el modelo de país.

Tenemos esperanzas de una Argentina mejor. Soñemos con un país mejor para nuestros hijos y nietos.

Dr. Carlos A. Oulton  |  Médico  |  Presidente de la Fundación Oulton  |  Profesor emérito de diagnóstico por Imágenes (UCC)  |  Medalla de honor Sociedad Francesa de Radiología  |  Laureada con Palmas Académicas del Gobierno de Francia  |  Medalla de Oro de las Sociedades Argentina y Federación de Radiología Argentina  |  Ex Presidente del Partido RECREAR (liderado por Ricardo López Murphy)

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